viernes, 20 de febrero de 2015

Viernes después de cenizas




Jesús conocía perfectamente las prácticas del ayuno de sus contemporáneos. Y también conocía la falsedad que podía haber en esas privaciones, tal como lo denunció el profeta Isaías. 

Jesús, entonces, señala algo más importante que esta práctica piadosa: su presencia en medio de nuestra comunidad, que es lo que realiza el encuentro con Dios. 

Ayunando o no ayunando, lo que nuestra vida cristiana debe testimoniar es que Jesús está en medio de nosotros.


No hay comentarios:

Publicar un comentario