viernes, 27 de febrero de 2015

Cuaresma, viernes semana 1



La “justicia” de los escribas y fariseos consistía en ajustar su vida al plan de Dios. 

Para Jesús, este cumplimiento de los preceptos no alcanza. 

Jesús apunta a algo mucho más profundo e íntimo: La disposición del corazón. 

Seguramente nosotros podemos decir: “Yo no maté a nadie”. 

Jesús radicaliza el mandamiento: No se trata solamente de no matar, sino también de poner todo de nuestra parte para consolidar vínculos de fraternidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario