viernes, 13 de marzo de 2015

Cuaresma, sábado, semana 3



Este fariseo se presenta ante Dios con su autosuficiencia y su lista de cosas cumplidas. 

Cree que Dios es un censor ante quien se rinde cuentas. 

No ha logrado comprender que Dios es puro amor. 

En cambio, el publicano sabe que no es perfecto y confía en que Dios es misericordioso. 

Y Dios ve complacido esta confianza total. 

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